Si me tuvieses que conocer a distancia, podrías relacionarme con el color blanco y el movimiento cambiante del aire, y con el momento azul turquesa de las olas del mar moviéndose libres, acariciando las memorias de una arena no demasiado oscura. También con las sensación azul oscura, casi negra, de un océano tan profundo como la misma tierra.
Una vida en movimiento, un hogar en el mismo cuerpo, y la despreocupada fluidez de navegar por una majestuosa incertidumbre en vez de intentar controlarla.
Podrías relacionarme con la creencia de que el secreto de la felicidad es admirarlo todo, y de que las personas que más brillan son las que tienen un corazón puro, y una gran cabeza.
Como máxima y para terminar, no juzgar, siempre respetar, y el honor siempre ganará.